El progreso científico permitió la producción y la proliferación de armas de destrucción masiva, nucleares, químicas y biológicas. El progreso científico e industrial generó un proceso de deterioro de la biosfera, y se amplía el círculo vicioso entre crecimiento y degradación ecológica.
La globalización del mercado económico, sin regulación externa ni verdadera autorregulación, creó nuevos islotes de riqueza pero también zonas crecientes de pobreza; suscitó y suscitará crisis en cadena y su expansión continúa bajo la amenaza de un caos al cual contribuye considerablemente. Por consiguiente, lo que en principio debía garantizar el progreso aporta, sin duda, posibilidades de progreso futuro, pero también genera y aumenta peligros. Las guerras se multiplican en el planeta y se caracterizan cada vez más por sus componentes étnicos y religiosos. En todas partes, la conciencia cívica retrocede y las violencias gangrenan las sociedades. La criminalidad mafiosa pasó a ser planetaria. Las concepciones maniqueas se apoderan de las mentes haciendo profesión de racionalidad. Los locos de Dios y los locos por el oro se desatan. Ambas locuras tienen una conexión: la globalización económica favorece el financiamiento del terrorismo que apunta a infligir una herida mortal a dicha globalización. En este terreno, al igual que en otros, la barbarie rencorosa surgida de lo profundo de las eras históricas se combina con la barbarie anónima y fría propia de nuestra civilización.
Cegueras:
En todo el planeta crecen las comunicaciones, pero aumenta la incomprensión. Las sociedades son cada vez más dependientes entre sí, pero están cada vez más dispuestas a desgarrarse unas a otras. La occidentalización engloba al mundo, pero provoca como reacción encierros identitarios étnicos, religiosos y nacionales. Las mentes abstractas ven la ceguera de los fanáticos, pero no la suya. Las dos cegueras, la de la irracionalidad concreta y la racionalidad abstracta, se conjugan para ensombrecer el siglo naciente.
Lo probable y lo inevitable :
Reconocer lo inevitable de la catástrofe para poder evitarla. Lo probable es aquello que, para un observador en un tiempo y un lugar dados, disponiendo de las informaciones más confiables, se presenta como el proceso futuro. Y efectivamente todos los procesos actuales llevan a la catástrofe. Pero sigue siendo posible lo improbable, y la historia pasada nos demostró que lo improbable podía reemplazar a lo probable, como sucedió a fines de 1941, comienzos de 1942, cuando la probable larga dominación del imperio hitleriano sobre Europa se volvió improbable para abrir paso a una probable victoria aliada. De hecho, todas las grandes innovaciones de la historia quebraron las probabilidades: fue lo que pasó con el mensaje de Jesús y Pablo, con el de Mahoma, con el desarrollo del capitalismo y luego el socialismo. Por lo tanto, la puerta a lo improbable está abierta aunque el aumento mundial de la barbarie lo vuelva inconcebible en el momento actual. Paradójicamente, el caos en el que la humanidad corre el riesgo de caer trae consigo su última chance. ¿Por qué? En primer lugar, porque la proximidad del peligro favorece las tomas de conciencia, que entonces pueden multiplicarse, ampliarse y hacer surgir una gran política de salvación terrestre. Y sobre todo por la siguiente razón: cuando un sistema es incapaz de tratar sus problemas vitales, o bien se desintegra o bien es capaz, en su desintegración misma, de transformarse en un metasistema más rico, capaz de tratar esos problemas. La humanidad es actualmente incapaz de tratar sus problemas más vitales, empezando por el de su supervivencia. Es técnicamente capaz pero políticamente incapaz de eliminar el hambre del mundo. Esta incapacidad alcanza hoy su punto culminante en la paradoja argentina, cuya producción alimentaria es cinco veces superior a las necesidades de la población, pero un gran número de niños (25% para la provincia de Tucumán) sufre de desnutrición grave. Obviamente, en el mundo actual, es imposible realizar lo posible. Aquí puede resultarnos útil la idea de feedback o retroacción. Esta noción, formulada por Norbert Wiener, designa la amplificación y la aceleración
descontrolada de una tendencia dentro de un sistema. En el mundo físico, un feedback positivo lleva infaliblemente a ese sistema a la desintegración. Pero en el mundo humano, como lo señaló Magoroh Maruyama, el feedback positivo, al desintegrar antiguas estructuras anquilosadas, puede suscitar la aparición de fuerzas de transformación y regeneración. La metamorfosis de la oruga en mariposa nos ofrece una metáfora interesante: cuando la oruga entra en el capullo, lleva a cabo la autodestrucción de su organismo de oruga y este proceso es al mismo tiempo el de formación del organismo de mariposa, que será a la vez igual y distinto de la oruga. La metamorfosis de la mariposa está organizada previamente. La metamorfosis de las sociedades humanas en una sociedad.mundo es aleatoria, incierta y está sujeta a los peligros mortales que no obstante le son necesarios. Por eso la humanidad puede llegar a naufragar en el momento de dar a luz su futuro. Sin embargo, así como nuestro organismo contiene cepas celulares no diferenciadas capaces, como las células embrionarias, de crear todos los distintos órganos de nuestro ser, del mismo modo la humanidad posee las virtudes genéricas que permiten las nuevas creaciones; si bien es cierto que estás virtudes están adormecidas, inhibidas bajo las especializaciones y las rigideces de nuestras sociedades, las crisis generalizadas que las sacuden y sacuden al planeta podrían suscitar la metamorfosis que se ha vuelto vital. Por eso es necesario pasar por la desesperanza para recuperar la esperanza.